¿Cómo ayudar a un adicto después de una recaída?

cómo ayudar a un adicto después de una recaída

Lidiar con la enfermedad de la adicción no es tarea sencilla. El proceso de rehabilitación es largo y el riesgo de sufrir una recaída en el consumo de sustancias psicoactivas está siempre presente. Por algo la adicción es una enfermedad crónica y recidivante, lo que significa que la recaída forma parte del proceso de recuperación. No obstante, las personas cercanas al adicto pueden incentivar su compromiso de recuperación si saben cómo ayudar a un adicto después de una recaída.

Las recaídas: la eterna amenaza de una persona adicta

Que una persona que padece la enfermedad de la adicción o un trastorno por consumo de sustancias inicie un tratamiento de desintoxicación es todo un mérito. Pero si además consigue mantener la abstinencia durante largo tiempo, demuestra ser un ejemplo de superación personal.

Sin embargo, dentro del proceso de recuperación de su salud, la persona adicta puede experimentar una caída y varias recaídas en su drogodependencia. Porque lo cierto es que las situaciones de riesgo de recaídas forman parte del proceso, y la persona debe aprender a convivir con ellas y saber sortearlas.

Así las cosas, las situaciones problemáticas que pueden detonar una vuelta al consumo de sustancias son el verdadero caballo de batalla de una persona adicta. A fin de cuentas, la adicción es una enfermedad crónica, que puede controlarse, pero siempre existe el riesgo de retomar viejas conductas de consumo.

Lo importante es entender que el llamado síndrome de recaída es una amenaza latente en el proceso de abandono del uso compulsivo de drogas. Y, de hecho, un gran porcentaje de adictos en recuperación o en abstinencia experimentan una recaída en algún momento. Sin embargo, aunque debe evitarse lo máximo posible llegar a ese episodio, una recaída no significa una renuncia o un fracaso. Es solo el reflejo de lo complicado que es abandonar una adicción y la necesidad de no bajar la guardia aún cuando se haya completado un tratamiento de recuperación.

Sin embargo, muchas personas se desmoronan psicológica y emocionalmente ante una recaída. Por eso es importante que las personas que están a su alrededor, sus seres queridos, sepan cómo ayudar a un adicto después de una recaída; a fin de motivarle a retomar su compromiso de abstinencia o volver a pedir ayuda profesional si es necesario.

A fin de cuentas, la vida es un constante ejercicio de ensayo – error, de caerse y aprender a levantarse. ¡Y pocos individuos pueden personificar el mito del ave fénix como una persona drogodependiente!

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¿Qué implica una recaída?

El tema de la recaída, y todo lo que implica, ya lo hemos tratado en numerosos artículos y secciones de nuestra web; pero nunca está de más recordarlo.

La enfermedad de la adicción se inscribe dentro de los trastornos de salud mental y presenta una base neurobiológica. Asimismo, las sustancias psicoactivas tienen la capacidad de alterar el estado mental, cognitivo, emocional y conductual. Por tanto, aquellos consumidores de alcohol o drogas que terminen desarrollando esta dolencia, necesitarán seguir un riguroso proceso de recuperación bajo atención profesional. Ya que si no se aprenden técnicas psicológicas y se realizan cambios de patrones de conductas que los aleje de su consumo compulsivo, jamás podrán manejar o controlar su dependencia.

En este sentido, si el adicto no toma consciencia de su diagnóstico; ni aprende a reconocer los estímulos que detonan su consumo de alcohol u otras drogas; ni aplica estrategias de prevención para neutralizar las conductas adictivas, las recaídas serán constantes. Porque es precisamente ese riesgo de que la persona vuelva a consumir, lo que demuestra que la adicción es una enfermedad crónica y recidivante.

La recaída debe entenderse como parte del proceso de abstinencia. Un proceso cuya duración puede ser mayor o menor dependiendo del cambio que el paciente haya conseguido con el tratamiento inicial. Por eso este término siempre alude a un nuevo consumo de sustancias en personas que están en tratamiento o lleva un periodo de abstinencia prolongado. Si bien cabe destacar que la recaída tiene lugar antes de que se produzca el consumo.

Precisamente, para promover la prevención de recaídas en adicciones, en el tratamiento Castelao se trabaja fuertemente la paciencia, la disciplina, la humildad, la honestidad. Así como otros valores que requieren constancia y esfuerzo, pero cuyo resultado final es la adquisición de un nuevo proceso psicológico que fortalece el desarrollo personal. Es decir, la autoestima, el equilibrio emocional, el autocuidado, un estilo de vida saludable y el tomar decisiones favorables; para que la persona adicta no tenga que recurrir a ninguna sustancia para sentirse mejor.

¿Cómo se pueden evitar las situaciones de riesgo de recaídas?

A lo largo de la vida, la persona adicta, aún cuando haya pasado con éxito su tratamiento de rehabilitación, debe evitar constantemente el volver a caer en su adicción. Y es que basta con que vuelva a consumir una vez para que retome sus hábitos de consumo de drogas. Por eso es de vital importancia que la persona dependiente evite aquellas situaciones que pueden suponer una amenaza de recaída como:

  • Pensamientos recurrentes sobre las ganas de consumir o de volver a experimentar sensaciones asociadas al consumo.
  • Falsa creencia de que se puede controlar la cantidad de consumo de una droga y que un uso puntual no afectará al proceso de recuperación
  • Gestión deficiente de emociones incómodas y fuertes como la frustración, soledad, ira, ansiedad, etc.
  • Incursión en ambientes o encuentros con personas que estimulan el consumo de drogas.
  • Aislarse demasiado y sentirse sin apoyo social o emocional.
  • Experimentar situaciones difíciles, desafiantes, abrumadoras o de presión social que disparan las ansias por tomar drogas.
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Diversas fuentes científicas reflejan que entre el 70 y el 80 % de los pacientes recae en el consumo de sustancias a los 6 meses de seguimiento tras la desintoxicación hospitalaria. Sin entrar a valorar el método de recuperación empleado ni pretender extrapolar estos datos a todos los centros de desintoxicación; los mencionamos aquí como muestra de cómo las recaídas forman parte del proceso de recuperación. Cierto es que gran parte de estos pacientes presentan comorbilidad médica, trastorno depresivo comórbido y el policonsumo de sustancias.

En este sentido, se vislumbra fundamental analizar cuál fue el motivo que detonó la recaída. Para, a partir de ahí, aprender a corregir la conducta adictiva ante determinado estímulo y no volver a tropezar en la misma piedra.

Y, por supuesto, una recaída puede indicar que es necesario reiniciar el tratamiento y contar con ayuda terapéutica para reforzar la abstinencia.

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Cómo ayudar a un adicto después de una recaída

Cuando se presencia la recaída en su adicción de un ser querido, solemos tener la voluntad de querer ayudarlo o enfrentar la situación. Sin embargo, hay que saber cómo ayudar a un adicto después de una recaída para que el apoyo sea efectivo.

Así, las recomendaciones para todas aquellas personas que convivan o quieran ayudar a un alguien que está en pleno proceso de recuperación y se enfrenta a una recaída son:

  1. Comprender en qué consiste la enfermedad de la adicción para entender el significado de las recaídas dentro del proceso.
  2. No ignorar la existencia de una recaída en el adicto. Reunir el valor y la determinación de afrontar el problema para buscar la decisión oportuna entre ambos.
  3. Mantener una conversación respetuosa, empática y sincera; basada en la intención de motivar al adicto a retomar su proceso de recuperación y ayudarle a ver la recaída como un intento fallido, no un abandono.
  4. Tener presente —y recordarle— los cambios conseguidos y los logros alcanzados hasta el momento. Así se estará alentando a nuestro ser querido para que continúe en su camino de superación de la enfermedad.
  5. Descubrir qué factores o situaciones de riesgo desencadenan una recaída en la persona adicta. Así como aprender a reconocer las señales de alerta que surgen antes de que la persona caiga.
  6. Solicitar asesoramiento profesional como familiares, pareja o allegados de una persona drogodependiente. Pues nadie mejor que los profesionales especializados en adicciones para que nos aporten recursos psicológicos, emocionales y conductuales con que afrontar este tipo de circunstancias con la mayor eficacia y sabiduría.
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Motivar la abstinencia: la clave de cómo ayudar a un adicto después de una recaída

Es de suma importancia que, a pesar de la aparición de una recaída, la persona adicta jamás abandone su empeño de recuperación. Ha de ser lo suficientemente compasiva consigo misma y no ver este hecho como un fracaso, un fallo irremediable o un comportamiento que invalida todo el esfuerzo anterior. Nada más lejos de la realidad. Las recaídas señalan la necesidad de reforzar la precaución y la responsabilidad ante una enfermedad que permanece latente.

En todo caso, para evitar que el adicto vuelva al hábito de consumo de drogas de abuso, es primordial que comprenda que la abstinencia es una decisión personal. La elección voluntaria de un estilo de vida saludable, donde la salud y el bienestar personal sea su mayor aspiración.

En otras palabras, nunca debe considerarse la abstinencia como una obligación moral o una exigencia impuesta desde el exterior. Tampoco debe entenderse como una prohibición. Porque este planteamiento difícilmente lleva al éxito del tratamiento.

Es por ello que las personas cercanas al adicto deben motivarle a que mantenga su abstinencia; en lugar de intentar imponérsela como una exigencia. Así como mantener una comunicación respetuosa que le inspire a seguir adelante con su proceso de recuperación; confiar en sus capacidades e iniciar un proceso terapéutico las veces que haga falta.

En este aspecto, el concepto de adicto recuperado tiene mucho en común con la definición de la persona sabia. A saber: sabio no es quien no se tropieza o cae nunca; sabio es quien sabe levantarse y reponerse de su caída, aprendiendo una nueva lección de vida gracias a su error puntual, para no volverlo a cometer. Así pues, las recaídas indican que se está comprometido con uno mismo por ser su mejor versión, a pesar de no ser perfectos ni infalibles.

Referencias consultadas

  • AGS Psicólogos Madrid (s/f). Caída y recaída en las adicciones. Recuperado de https://bit.ly/3HwWGJb
  • Beverido Sustaeta, P. & al. (2021). Resultados de un curso-taller sobre prevención de recaídas en un centro de rehabilitación de adicciones. Recuperado de https://bit.ly/3iTyINQ
  • Grau-López, L. & al. (2012). Factores de riesgo de recaída en pacientes drogodependientes tras desintoxicación hospitalaria. Recuperado de https://bit.ly/3HDtBf8
  • Mundo Psicólogos (2016). ¿Qué hacer cuando sufres una recaída? 7 Estrategias para dejar tus adicciones atrás. Recuperado de https://bit.ly/3HwWGJb

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