Instituto Castelao
La enfermedad
Saber que la adicción es una enfermedad crónica, pero que el tratamiento de adicciones es un método para curarla, devuelve la esperanza a la persona adicta y a sus familiares.

ÁLVARO RODRÍGUEZ
Director de Centro De Ingreso
la adicción es una enfermedad
La adicción es una enfermedad primaria que implica la pérdida de control sobre el consumo de drogas y que desemboca en el abuso y la conducta adictiva. Cuando la persona se vuelve adicta, su adicción trastoca progresivamente todas las facetas de su vida (estilo de vida, relaciones interpersonales, rendimiento laboral o académico, etc.), pero sobre todo afecta a su salud mental y física.
Del total de la población que consume sustancias psicoactivas, en torno a un 10% sufre la enfermedad de la adicción. Un adicto no es capaz de controlar su consumo, de la misma forma que una persona alérgica no es capaz de controlar su alergia, pero en ambos casos existe la posibilidad de controlar la enfermedad y llevar una vida plena a pesar de ella.
Saber que la adicción es una enfermedad crónica, pero que el tratamiento es un método para curarla, devuelve la esperanza a la persona adicta y a sus familiares. Por tanto, aceptar la adicción como enfermedad cerebral y física es el primer paso para creer en la posibilidad de superarla. Implica comenzar un proceso de recuperación, que será largo y complejo, pero cuyo final es la reinserción total del paciente y que recupere su calidad de vida.
Diagnóstico: Los síntomas
La enfermedad de la adicción, como otras enfermedades mentales, puede ser diagnosticada. Ello se debe a que produce síntomas característicos que pueden ser reconocidos y descritos, si bien estos síntomas no tienen por qué darse conjuntamente.
la ausencia de control
Un rasgo determinante de la adicción es el intento sin éxito de controlar el consumo por sí mismo. Lejos de conseguirlo, el consumo aumenta, aunque en muchas ocasiones el adicto tenga una falsa percepción de autocontrol.
consecuencias negativas
El consumo sostenido afecta negativamente al paciente. Provoca la aparición de trastornos psicológicos, comportamientos agresivos, actitudes defensivas y conflictos en todos los ámbitos de la vida.
La obsesión y la Negación
En grados avanzados de consumo por parte del paciente adicto, conseguir la sustancia llega a traducirse en comportamientos obsesivos. Otro de los síntomas más conflictivos y habituales es la negación de la adicción por el paciente.
tratar la adicción
Un individuo que no padece la enfermedad de la adicción es capaz con su voluntad de detener o reducir el consumo de cualquier sustancia ante los primeros síntomas de abuso. No es así en el caso de un enfermo: para un adicto, la voluntad no es suficiente, ya que su consumo compulsivo se puede deber a una predisposición genética o a una respuesta emocional disfuncional.
Por otro lado existe en la sociedad la creencia errónea de que la adicción es un vicio que puede dejarse con simple fuerza de voluntad. Nada más lejos de la realidad. Las características psicológicas y neuronales de un enfermo suponen una barrera infranqueable a la hora de abandonar el consumo. Es por eso que solo puede superarse buscando ayuda y asesoramiento exterior.

JOSÉ MANUEL VERA
Psicólogo






