En nuestro artículo anterior abordábamos el uso de ansiolíticos entre adolescentes, una tendencia preocupante que suele pasar desapercibida frente a otras formas de consumo más visibles. Allí hablábamos de cómo el malestar emocional está llevando a muchos jóvenes a recurrir a sustancias en busca de alivio rápido. Hoy retomamos esta reflexión desde otra perspectiva: la de las drogas psicodélicas. Estas drogas han captado la atención tanto de investigadores como de consumidores recreativos, y aunque su auge se dio en los años 70, hoy siguen presentes en el mercado ilegal y su consumo no está exento de graves riesgos para la salud. En este artículo te explicamos cuáles son los principales tipos de drogas psicodélicas, su historia, sus efectos y los riesgos asociados a su consumo.
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¿Qué son las drogas psicodélicas?
Las drogas psicodélicas son sustancias psicoactivas que alteran el funcionamiento del sistema nervioso central, principalmente a través de la modulación de la serotonina, un neurotransmisor clave en la regulación del estado de ánimo, la percepción sensorial y los procesos cognitivos.
Estas sustancias inducen alteraciones en la percepción, cambios en la conciencia y en ocasiones alucinaciones. Los consumidores experimentan estados comparables al trance místico, motivo por el cual han tenido un importante papel como drogas enteógenas, ligadas a la espiritualidad.
Aunque muchas provienen de fuentes naturales y se han utilizado durante siglos en contextos chamánicos y religiosos, el consumo recreativo supone riesgos significativos, tanto físicos como psicológicos.
En la actualidad perdura su uso como enteógenos o “plantas mágicas”. Su conexión con el fenómeno religioso influye en su estatus legal permitiendo el consumo a los integrantes de determinados cultos.
Fuera del ámbito religioso, muchos usuarios justifican el consumo por la búsqueda de inspiración o autoconocimiento. Pero también con una finalidad puramente lúdica.
Las drogas naturales también provocan adicción y efectos secundarios serios.
Las tipos de drogas psicodélicas más comunes
Las drogas alucinógenas más consumidas pueden clasificarse, según su origen:
- Naturales. Derivadas de plantas u hongos, como la Psilocibina, mescalina y la ayahuasca.
- Sintéticas. Producidas en laboratorios, como son el LSD, MDMA y la ketamina.
En este punto conviene hacer una precisión: se tiende a subestimar los efectos adversos de los alucinógenos naturales frente a los de las sintéticas. Esto se debe a la asociación entre natural y saludable.
Sin embargo, las drogas naturales, además de alteraciones en la percepción de la realidad, también provocan adicción y efectos secundarios serios.

Tipos de dROGAS PSICODÉLICAS DE ORIGEN NATURAL
Psilocibina
Conocida como setas alucinógenas o setas mágicas. La psilocibina es una sustancia presente en hongos de distintas especies que, una vez ingerida, se procesa en el hígado transformándose en psilocina. Este compuesto químico altera la presencia de la serotonina, produciendo alucinaciones y una distorsión de la percepción temporal.
Las setas, previamente secadas, se consumen por vía oral. Los efectos se presentan de 10 a 40 minutos después de la ingesta y pueden prolongarse de dos a ocho horas. Consisten en alucinaciones sensoriales, sobre todo visuales.
Aunque su consumo formó parte de la tradición chamánica europea, actualmente suelen usarse como drogas meramente recreativas.
Mescalina
Es una sustancia alcaloide presente en el peyote o cactus de San Pedro. Se consume por vía oral, ingiriendo directamente pedazos del cactus o preparándolos en infusión. Sus efectos son semejantes a los del LSD, pero más prolongados, ya que pueden durar días.
Su uso como enteógeno corresponde a la tradición indígena mexicana pero, actualmente, se ha extendido a otros usuarios en busca de experiencias espirituales.
Ayahuasca
También conocida como yagué o droga de la selva, es un brebaje obtenido de la combinación de dos plantas: ayahuasca y chacruna. El principio activo de la chacruna es el D.M.T., una sustancia psicoactiva que afecta al córtex cerebral, a la amígdala y al hipocampo.
Se consume por vía oral, pues se toma en forma de té, y sus efectos se presentan entre 40 minutos y una hora después de la ingesta. Suelen incluir visiones relacionadas con recuerdos de la infancia, que poseen un fuerte contenido emocional. A nivel fisiológico, provoca vómitos y diarrea. Los efectos duran entre cuatro y seis horas, dependiendo de la cantidad consumida.
Su consumo como planta “mágica” es propio de la tradición indígena colombiana pero, actualmente, se ha convertido en una droga de moda. Los creativos de Silicon Valley la emplean como alternativa a la cocaína, al igual que se suceden los “retiros espirituales” que fomentan su consumo.
Tipos de dROGAS PSICODÉLICAS DE ORIGEN SINTÉTICO
L.S.D.
También conocida como ácido o tripi. La dietilamida del ácido lisérgico es un compuesto sintetizado, en 1938, por el químico suizo Albert Hofmanns. Se trata de la droga psicodélica más potente que se conoce. Se consume por vía oral y los efectos se presentan a los 30 minutos de la ingesta.
El LSD provoca alucinaciones, sinestesia —confusión en la percepción sensorial— , sentimientos de disolución del ego y conexión con el universo. Un “mal viaje” puede provocar alucinaciones terribles, sentimientos de angustia, ataques de pánico y paranoia. Los efectos pueden durar hasta diez horas.
El consumo de LSD tuvo su auge durante las décadas de los 60 y 70, ligado al movimiento hippie y a la contracultura. En la década de los 90 se produjo un repunte entre los jóvenes de la cultura “rave”, que la alternaban con el éxtasis.
M.D.M.A.
Más conocida como éxtasis, es una droga sintética que pertenece a la familia de las anfetaminas, por lo tanto es un estimulante del sistema nervioso.
Suele consumirse por vía oral, en forma de pastillas. Los efectos se manifiestan a los 30 minutos y duran entre 4 y 6 horas. El éxtasis produce euforia, hiperactividad, desinhibición y sentimientos de cercanía.
Entre sus efectos secundarios están: espasmos, taquicardia, náuseas y elevación de la presión arterial. Puede provocar insomnio, irritabilidad, problemas de atención y memoria, pérdida del apetito sexual y fallos del sistema cardiovascular y renal. Se emplea como droga recreativa en discotecas y raves.
Ketamina
Es un anestésico diseñado para uso veterinario. Se trata de una droga disociativa que puede producir la sensación de “salir del propio cuerpo”, además de alucinaciones.
Se consume esnifando el polvo resultante de pulverizar los medicamentos que la contienen. Los efectos comienzan de 10 a 20 minutos tras la inhalación y duran alrededor de dos horas. En función de la dosis, incluyen alucinaciones, dificultad para moverse, y sensación de flotar.

Riesgos de las drogas psicodélicas
Aunque no está demostrado que el L.S.D. o la ayahuasca produzcan adicción tan intensas como otras sustancias, sí son muy dañinas, Pues las drogas psicodélicas interfieren con la producción de serotonina, es decir, alteran la química cerebral. Su consumo puede provocar episodios psicóticos en individuos susceptibles e interfiere en los procesos cognitivos de atención y memoria.
Además de los efectos fisiológicos que ya hemos señalado —fallo cardiorrespiratorio, convulsiones y náuseas, entre otros) las drogas alucinógenas dejan al usuario en un estado altamente sugestionable. Por esta causa los usuarios corren el peligro de ser coaccionados y manipulados sufriendo abusos de todo tipo.
Drogas, como el L.S.D, han sido empleadas por líderes sectarios como técnica de lavado de cerebro. Otras, como la ketamina, forman parte del arsenal de ladrones y violadores debido a su capacidad de alterar la voluntad y provocar amnesia.
Las drogas psicodélicas naturales, presentan otro riesgo añadido. La cantidad de principio activo puede variar mucho entre plantas de la misma especie, por lo cual aumenta el peligro de sobredosis. Además, en muchos casos, el sistema sanitario no se encuentra familiarizado con estas sustancias, lo que dificulta el tratamiento en caso de intoxicación.
¿Cómo tratar la adicción a drogas psicodélicas?
Aunque algunas drogas psicodélicas no provocan adicción física tan intensa como los opioides o el alcohol, sí generan dependencia psicológica y pueden desencadenar trastornos mentales duraderos.
Si tú o alguien cercano está experimentando problemas derivados del consumo de drogas psicodélicas, es fundamental acudir a un centro especializado en desintoxicación. Los tratamientos profesionales incluyen:
- Desintoxicación médica supervisada
- Terapia psicológica para tratar traumas, ansiedad y dependencia
- Programas de rehabilitación integral para la reintegración social
REFERENCIAS CONSULTADAS
- Clapers Guardi, P. (2019). Drogas alucinógenas: qué son, tipos y efectos. Recuperado de https://bit.ly/4l99Dto
- Jar, N. (2019). ¿Las drogas psicodélicas pueden curar? Recuperado de https://bit.ly/3FBWTMN
- Rubio, G. y Santo-Domingo, J. (2004). Todo sobre las drogas. Información objetiva para decidir y prevenir. Ediciones Martínez Roca. Madrid.
