Suicidio y adicciones: una realidad silenciada

En nuestra sociedad existen muchos tabúes de los cuales los medios de comunicación rara vez se hacen eco. No así la comunidad científica, desde la cual se ha estudiado la relación entre suicidio y adicciones. Aunque ya tuvimos ocasión de asomarnos a este tema cuando hablamos acerca del trastorno límite de la personalidad y consumo de drogas en nuestro post anterior, los resultados que algunos de ellos han arrojado no dejan de sorprendernos. A continuación abordaremos la compleja tarea de analizar el vínculo entre estas dos realidades, que cada año se cobran la vida de miles de personas en nuestro país.

La problemática del suicidio

El suicidio constituye uno de los mayores problemas y desafíos para las sociedades desarrolladas. En muchos países, de hecho, supone la primera causa de muerte no natural, y en el mundo hay 20 millones de personas que tratan de suicidarse cada año. Alrededor de un millón de ellas logran su propósito.

En el caso de los adictos, ante la presencia de problemas en el entorno, la aparición o agudización de la enfermedad mental o en aquellos los períodos en que no pueden controlar el consumo, los pensamientos y tentativas suicidas son más frecuentes. En muchos casos, el suicidio se produce incluso tras un consumo desaforado de la sustancia que les genera la dependencia.

El policonsumo incrementa el riesgo de tendencias suicidas. Tal esa así que, por increíble que parezca, el suicidio es la primera causa de muerte entre personas dependientes de sustancias, por encima de la sobredosis. 

Suicidio y sobredosis

El riesgo de cometer suicidio es 6 veces superior en el caso de adictos que han sufrido una sobredosis. Esto puede venir explicado, según diversos autores, a la sensación de desesperanza  e indiferencia ante la vida tras este suceso. Dichas sensaciones son comunes a muchos suicidas.

También podemos concluir que la sobredosis es el medio más común entre adictos para consumar el acto de suicidarse. En algunas muestras esta cifra llega al 45%.

Algunos datos sobre la relación entre suicidio y adicciones

Los primeros estudios que investigaron la tendencia al suicidio entre adictos a sustancias revelaban que la probabilidad era casi 6 veces superior en este grupo de personas que en la población general. Los estudios más recientes, sin embargo, arrojan datos incluso más escalofriantes, que llegan a cifrar en 17 veces superior la probabilidad de que las personas adictas acaben cometiendo suicidio.

suicidio y adicciones

Estos datos, no obstante, varían dependiendo del tipo de droga responsable de generar el trastorno, aunque no tanto como el número de drogas consumidas. Veámoslo con más detalle a continuación.

Alcohol

Los estudios más recientes muestran que el riesgo de muerte por suicidio con respecto a la población general aumenta 10 veces para los pacientes con un trastorno por consumo de alcohol.

Opiáceos

La probabilidad de una mortalidad por suicidio entre los consumidores adictos a opiáceos (especialmente la heroína) presentan una adicción 13.5 veces superior a la de no consumidores.

Este riesgo se ve incrementado por ciertas variables, como pueden ser la infección por VIH,  una mayor tasa de maltrato en la infancia o una más acusada disfunción social. También algunos factores biológicos se han asociado con una mayor prevalencia de conductas suicidas entre adictos a opiáceos.

Cocaína

Recientes estudios demostraron que la relación entre el consumo de cocaína y las conductas suicidas no solo es notable, sino asombrosa. Uno mostraba que de los 406 adictos a la cocaína en recuperación que participaban en el estudio, casi la mitad, en concreto un 43,5%, habían tenido intentos de suicidio previos. Esta cifra encaja con las de los servicios de urgencias de otro estudio, según el cual un 44% de los adictos a la cocaína atendidos en este servicio hospitalario habían tenido ideas suicidas.

En este caso, el riesgo varía según la vía de administración de la droga. En los consumidores de cocaína por vía no endovenosa, la tasa de intento de suicidio era de un 10%, mientras que entre quienes la consumían por vía endovenosa, esta cifra alcanzaba el 38%.

Respecto a la comorbilidad, también constituye un grave factor de riesgo, puesto que un 55% de los adictos que presentan algún trastorno psiquiátrico experimentan ideas de suicidio.

Dado que entre los enfermos adictos que tienen ideas de suicidio, un 85% son dependientes de la cocaína, podemos concluir que esta es la droga que más se asocia con las conductas suicidas.

suicidio y adicciones

Otras drogas

En otras sustancias diferentes a las anteriormente mencionadas, debemos tener en cuenta que en algunos de los consumidores de las mismas influyen otros factores psiquiátricos.

  • Benzodiacepinas. En el caso de esta droga, el riesgo de suicidio se multiplica nada menos que por 44 con respecto a la población no adicta.
  • Metanfetaminas. Entre los consumidores de metanfetaminas, se determinó en un estudio que el 25% habían manifestado intentos de suicidio.
  • Cannabis. Un estudio realizado con casi 17000 gemelos, uno de los cuales consumía cannabis y otro no, manifestó que el consumidor presentaba 100 veces más ideas suicidas que el no consumidor, además de un riesgo 7 veces mayor de presentar intentos de suicidio. Otros estudios llegaron a la conclusión de que tanto la pertenencia a estratos socioeconómicos desfavorecidos, la presencia de problemas en la infancia, el consumo de otras sustancias o la comorbilidad psiquiátrica, pueden explicar las tendencias suicidas entre adictos al cannabis.

Prevención de las tendencias suicidas entre personas con adicciones

La Administración de Servicios de Abuso de Sustancias (SAMHSA, por sus siglas en inglés), encargada de promover y mejorar los servicios de prevención, tratamiento y recuperación en relación con el abuso de sustancias y los trastornos de salud mental en Estados Unidos, publicó  en 2009 diez puntos básicos. Estos pretendían ser una guía para los profesionales encargados de prevenir conductas suicidas entre personas adictas a sustancias.

  1. Casi todos los pacientes muestran indiferencia frente a seguir viviendo o no.
  2. Las conductas suicidas pueden superarse.
  3. Aunque el suicidio no puede ser anticipado con certeza, la valoración de riesgo del suicidio a través de una entrevista clínica resulta una herramienta muy valiosa.
  4. La prevención del suicidio debe extenderse más allá de la intervención en momentos de crisis.
  5. Los «contratos terapéuticos de suicidio» no son suficientes, por lo que no se recomiendan.
  6. El riesgo de suicidio se mantiene en ocasiones incluso después de alcanzar y mantener la abstinencia.
  7. Cualquier intento de autolesionarse debe ser tomado en consideración.
  8. Los suicidas suelen mostrar señales antes de un intento de suicidio.
  9. Es preferible preguntar a los pacientes sobre el suicidio directamente.
  10. Los resultados no siempre se muestran consistentes con el trabajo realizado.

Entrevista y valoración de riesgo de suicidio

Cualquier valoración debe estar basada en la empatía, la honestidad y la colaboración. El entrevistador debe respetar el punto de vista y las decisiones del paciente. Debe entenderlo, pero también prestarle su ayuda para superar sus tendencias suicidas y preocuparse no solo por su integridad física, sino también por su dolor.

suicidio y adicciones

Estrategias para la prevención de suicidio y adicciones

  1. Balance decisional. Hacer un balance con los motivos que el paciente tiene para vivir y los que tiene para morir puede ser útil siempre que el profesional sanitario no se posicione.
  2. Plan de estabilización (intervención en crisis). El plan de estabilización consta de una serie de puntos que el paciente debe llevar siempre consigo y que consta de:
  • Señales de aviso para activar el plan de estabilización.
  • Formas de reducir el acceso a métodos letales.
  • Actividades de distracción y autocontrol para momentos de crisis.
  • Personas disponibles y cercanas con las que contactar en momentos de crisis.
  • Teléfonos de emergencia.
  1. Orientación del nivel de actividad hacia experiencias que constituyan emociones positivas.
  2. Mejora de las estrategias de regulación emocional. El mindfulness, las técnicas de relajación o la imaginería contribuyen a que el paciente se autorregule emocionalmente.
  3. Incremento del apoyo social del paciente con una lista de apoyos extraterapéuticos.
  4. Incremento del apoyo de otros servicios sanitarios y sociales mejorando la adherencia a los mismos. Una lista con posibles recursos de ayuda establecida en colaboración con el paciente será muy útil para que este se sienta amparado en caso de necesidad.
  5. Mejora de la capacidad de manejo de pensamientos o ideas problemáticas. Ciertos mensajes o notas sencillas en el móvil con pensamientos que reduzcan las ideas suicidas del paciente pueden ser igualmente útiles. 

Romper tabúes para romper la relación entre suicidio y adicciones

El vínculo entre el suicidio y las adicciones es una realidad alarmante que afecta a miles de personas en todo el mundo.

Promoviendo un equilibrio decisional, fortaleciendo las estrategias de regulación emocional, incrementando el apoyo social y mejorando la capacidad de manejar pensamientos problemáticos podemos proporcionar a las personas adictas la ayuda necesaria para superar sus pensamientos suicidas y brindarles un sentido de esperanza y apoyo en momentos de crisis.

Conocer y reconocer la estrecha relación entre el suicidio y las adicciones es el primer paso para superar las tendencias suicidas, así como adoptar enfoques preventivos y brindar un apoyo integral a las personas afectadas. La empatía, la comprensión y las estrategias adecuadas pueden marcar la diferencia y salvar vidas en esta difícil batalla contra dos realidades tan devastadoras.

Referencias consultadas

  • Pérez Gálvez, B. (2014). Prevención e intervención de la conducta suicida en personas con adicciones a sustancias. Recuperado de https://bit.ly/42KL3oU
  • Blasco-Fontecilla, H. (2018). Posmodernidad, sociedades adictivas, cannabis y comportamiento suicida: ¿Hacia un mundo feliz? Recuperado de: https://bit.ly/3NlBmI1
  • Papageno (2019). Adicciones, drogas y alcohol en la conducta suicida. Recuperado de: https://bit.ly/3qT1JNI
  • Ashkan Espandian, G. F. (2021). Estrategias de intervención en la prevención de comportamiento suicida en pacientes con trastorno por consumo de sustancias en tiempos de COVID-19. Recuperado de: https://bit.ly/46i2iB2

Cambia el rumbo. Recupera tu vida con Instituto Castelao.

Una persona es más que una adicción, y una adicción es más que un fracaso que define a la persona. Desde noticias de actualidad hasta patrones de consumo, pasando por herramientas útiles para la rehabilitación, en nuestro blog abordamos la problemática de la adicción desde diferentes ámbitos, realizando una labor de divulgación que ayude a comprender una enfermedad tan común como desconocida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

20 + trece =

No importa de dónde vienes, solo importa adónde vas.

Solicita una primera consulta gratuita para que nuestro equipo de profesionales evalúe tu caso. Te propondremos la mejor alternativa para tratar la enfermedad de la adicción y el alcoholismo.

nos adaptamos a cada situación

Consulta nuestras modalidades de tratamiento


    La finalidad y uso previsto tanto de los datos en sí mismos como de su tratamiento, es prestarle el servicio solicitado o entregarle el producto adquirido. A continuación podrá aceptar las finalidades que crea convenientes marcando su casilla correspondiente y clicando en el botón ACEPTAR, tenga en cuenta que algunas finalidades pueden ser necesarias para poderle prestar el servicio, en el caso de NO marcar dichas casillas, no se podrá prestar/entregar el servicio/producto asociado.

    Scroll al inicio