Entre las numerosas drogas de diseño que se comercializan en los últimos años está la droga caníbal, una sustancia psicotrópica de índole estimulante. Se adquiere de forma habitual por internet bajo la denominación de sales de baños. Sin embargo, sus efectos pueden ser mucho más potentes que el de la cocaína o las anfetaminas, lo que lleva al consumidor a realizar acciones violentas e insospechadas. Desde Instituto Castelao abordaremos, no sólo este tipo de droga, sino el sector creciente de las llamadas “drogas de diseño”.
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Las nuevas drogas de diseño y su impacto en el mercado de las sustancias psicoactivas
Las drogas ilegales tradicionales, como la cocaína o las anfetaminas, están siendo desafiadas por un mercado emergente de nuevas sustancias psicoactivas (NPS), también conocidas como drogas de diseño. Estas sustancias, creadas en laboratorios clandestinos y distribuidas principalmente por internet, tienen la capacidad de alterar los efectos y la toxicidad de las drogas convencionales, convirtiéndolas en una amenaza más difícil de controlar. Entre estas, una de las más controvertidas y discutidas es la droga caníbal, también conocida como MDPV.
A lo largo de los últimos años, la droga caníbal ha sido objeto de sensacionalismo mediático, alimentado por casos aislados que describen comportamientos violentos extremos, como ataques a otras personas. Sin embargo, es esencial separar los mitos de la realidad y entender qué es realmente esta droga, cómo afecta al cuerpo y la mente, y por qué su consumo es tan peligroso.
¿Qué es la droga caníbal?
La droga caníbal, cuyo nombre químico es metilendioxipirovalerona (MDPV), es una catinona sintética. Las catinonas sintéticas son compuestos químicos creados para imitar los efectos de sustancias como la anfetamina y la cocaína. El MDPV es particularmente potente, y sus efectos pueden ser mucho más intensos y peligrosos que los de las drogas convencionales.
El MDPV actúa como un inhibidor de la recaptación de dopamina y noradrenalina, lo que provoca un aumento excesivo de la actividad neuronal en el cerebro, generando sensaciones de euforia y un aumento en la alerta mental y física. Sin embargo, también puede tener efectos negativos severos, como nerviosismo, paranoia y psicosis, debido a su capacidad para alterar profundamente el equilibrio químico del cerebro.

¿Por qué se le llama droga caníbal?
El término «droga caníbal» proviene de la sensacionalización mediática que ha rodeado a esta sustancia. En algunos informes, se ha hablado de incidentes donde individuos bajo el efecto del MDPV han mostrado un comportamiento extremadamente violento. En casos raros, los usuarios de esta droga han agredido a otras personas, lo que ha dado lugar a la falsa percepción de que la droga provoca comportamientos caníbales. Este mito, aunque ha sido ampliamente difundido, no tiene base científica y se ha desmentido a lo largo del tiempo.
Lo que realmente ocurre es que el MDPV puede inducir delirios y una agresión extrema en algunos usuarios debido a su potente efecto sobre el sistema nervioso central. En lugar de «canibalismo», lo que provoca la droga son episodios de paranoia y agresión hacia otras personas o incluso hacia uno mismo
Efectos de la droga caníbal
El consumo de MDPV puede tener efectos psicológicos y físicos graves en quienes lo consumen. Los efectos varían dependiendo de la cantidad y la frecuencia de uso, pero incluyen tanto reacciones inmediatas como consecuencias a largo plazo. Aquí se detallan algunos de los efectos más comunes:
Efectos inmediatos
- Euforia extrema: Una sensación de bienestar y energía, que motiva a las personas a consumir la droga repetidamente, buscando más intensidad en la experiencia.
- Hiperactividad: El MDPV genera un aumento en la actividad física y mental, lo que puede llevar a una fatiga excesiva o a una actividad física sin descanso.
- Agresión y violencia: Los usuarios pueden experimentar un aumento de la agresividad, lo que puede llevar a comportamientos violentos o ataques físicos.
- Paranoia y delirios: En algunos casos, los consumidores pueden empezar a ver cosas que no están allí, o creer que están siendo perseguidos o atacados.
- Aumento de la temperatura corporal y sudoración excesiva: Esto puede generar problemas de salud graves si se prolonga, como deshidratación o golpes de calor.
Efectos a largo plazo
- Adicción: El MDPV es altamente adictivo, y los usuarios pueden desarrollar rápidamente una dependencia física y psicológica. El deseo de experimentar los efectos eufóricos puede llevar a un consumo repetido y prolongado.
- Problemas cardiovasculares: El consumo regular de esta droga puede causar un aumento significativo de la presión arterial, taquicardia y otros problemas relacionados con el corazón.
- Daños cerebrales: El abuso prolongado del MDPV puede dañar áreas del cerebro responsables del control emocional y la toma de decisiones, lo que puede resultar en trastornos como psicosis o problemas de memoria.
- Trastornos psiquiátricos: La ansiedad, depresión y paranoia son comunes entre los consumidores crónicos, incluso después de dejar la droga.
La relación entre el consumo de drogas de diseño y los trastornos de salud mental
El consumo de drogas de diseño no solo está vinculado a una adicción física y psicológica, sino que también puede ser un factor desencadenante o agravante de otros trastornos de salud mental. En el caso de la droga caníbal (MDPV), los efectos secundarios pueden ir más allá de la paranoia o la agresividad.
Trastornos psiquiátricos asociados
Los usuarios de MDPV que consumen la droga de manera frecuente o en dosis elevadas pueden desarrollar trastornos mentales graves, como:
- Psicosis: Alucinaciones visuales y auditivas, confusión mental y delirios.
- Ansiedad: Aumento de la tensión, inquietud y pensamientos irracionales.
- Depresión: Los efectos a largo plazo del consumo de MDPV pueden generar un desajuste emocional, llevando a episodios de tristeza profunda o pérdida de interés en las actividades cotidianas.
El riesgo de auto-lesiones
El MDPV y otras drogas de diseño pueden generar una sensación de desesperación en los usuarios, debido a los trastornos mentales que inducen. Algunos estudios han indicado que los consumidores de MDPV tienen un mayor riesgo de autolesionarse o de intentar suicidarse, debido a la combinación de efectos psíquicos como la depresión profunda y la paranoia extrema. Estos efectos pueden ser exacerbados por la ansiedad y la desconexión emocional causadas por el abuso de la droga.

TRATAMIENTO PARA LA ADICCIÓN A LAS NUEVAS SUSTANCIAS PSICOACTIVAS
Sin duda, las nuevas sustancias psicoactivas, como la droga caníbal y otras muchas, pueden generar dependencia física y psicológica. Desde el punto de vista químico, esta droga es un compuesto de la catinona sintética, lo que significa que es un análogo natural de la anfetamina. Por tanto, la dependencia que creará será similar a la adicción a los psicoestimulantes, como las mencionadas anfetaminas o la cocaína.
De lo cual se desprende que su tratamiento de desintoxicación y recuperación será el mismo que se aplica para los pacientes adictos a las sustancias psicoestimulantes.
En este sentido, en Instituto Castelao realizamos un tratamiento de recuperación muy efectivo; basado en un abordaje multidisciplinar de la adicción y totalmente personalizado al diagnóstico y las necesidades de cada paciente. Y sí, podemos garantizar que es posible abandonar la compulsión de consumir este tipo de sustancias nocivas si se cuenta con ayuda profesional especializada.
Con todo, lo primordial es evitar caer en el consumo de cualquier sustancia, pero especialmente de las llamadas drogas sintéticas, dado sus efectos. Como hemos visto, la droga caníbal es un ejemplo perfecto de la peligrosidad de estas sustancias ilegales, sumamente adulteradas y altamente tóxicas.
REFERENCIAS CONSULTADAS
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